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jueves, 4 de junio de 2015

La solidaridad podría salvar la vida de Mumia Abu-Jamal, preso político estadunidense

La vida de Mumia Abu-Jamal, ha estado cientos de veces en peligro, no obstante la solidaridad y la presión de la sociedad lo ha salvado infinidad de veces de la muerte. Desde marzo de este año, Mumia ha estado en la enfermería de la prisión tres veces y en hospitales exteriores dos veces, pero un diagnóstico de su salud ha sido negado por los médicos. (4 de junio del 2015).
La vida de Mumia Abu-Jamal, ha estado cientos de veces en peligro, no obstante la solidaridad y la presión de la sociedad lo ha salvado infinidad de veces de la muerte. Desde marzo de este año, Mumia ha estado en la enfermería de la prisión tres veces y en hospitales exteriores dos veces, pero un diagnóstico de su salud ha sido negado por los médicos. Desde enero de este año, Abu-Jamal, ex Pantera Negra, manifestó problemas de salud, pero le fue negada la atención médica. El caso del prisionero político es un reflejo del problema de la falta de servicios de salud en las prisiones de Estados Unidos. El activista de la liberación negra lleva más de 32 años en prisión, fue detenido el 9 de diciembre de 1981 en Filadelfia, culpado del asesinato del policía blanco Daniel Faulkner, señalado por los mismos policías que lo habían vigilado desde sus días con los Panteras Negras en los años sesenta. Fue condenado a muerte bajo las órdenes del juez Albert Sabo, miembro vitalicio de la Orden Fraternal de Policía, de quién se supo que le dijo a un colega que le ayudara a “freír al negro”. Desde el año 2011, Mumia Abu-Jamal no está condenado a la pena muerte, gracias a la movilización mundial, pero ahora está condenado a la muerte lenta. Mediante un comunicado sus familiares señalaron que hasta la fecha no tienen un diagnóstico de la salud del activista. “Mumia casi siempre tiene que usar una silla de ruedas para llegar de un lugar a otro, tiene las piernas y tobillos muy hinchados y todavía tiene una afección de la piel, aunque no está tan extrema como antes”. Otro problema, refirieron sus familiares, es que el doctor que atiende a Mumia se niega a entregar los expedientes clínicos. “El doctor alega que tiene razón en no entregar los expedientes debido a la demanda interpuesta por los abogados de Mumia que lo acusan de prohibir inconstitucionalmente el acceso de Mumia a visitas con sus abogados y su esposa durante su última hospitalización”. Cada día la vida de Mumia está en peligro, familiares manifestaron que una carta a Mumia podría ayudar en estos momentos, además de las llamadas y correos electrónicos al médico y al gobernador de Pensilvania, harán más presión para que Mumia pueda conseguir la libertad que espera desde hace 33 años y una atención médica adecuada. Los familiares de Mumia también exigen que liberen a Major Tillery (#AM 9786) del aislamiento prolongado en una celda en la prisión SCI Frackville. Antes de que Mumia entrara en el shock diabético en marzo de este año, el preso enfrentó al superintendente de la prisión SCI Mahanoy John Kerestes, para preguntarle si ellos iban a permitir que Mumia muriera. Como represalia, Major fue trasladado a la prisión SCI Frackville, en aislamiento durante 6 meses bajo cargos fabricados. Este castigo forma parte de una prolongada práctica de represalias por parte del Estado contra cualquier persona que defienda a Mumia. Major Tillery había empezado a juntar información y comparar la devastadora afección de la piel de Mumia con problemas de la piel sufridos por otros presos en la prisión SCI Mahanoy.

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